miércoles, diciembre 21, 2005

Cuídate, quiérete. Unas cuantas recetas. INTRODUCCIÓN

Mi abuela, tenía una mala leche impresionante y unos bonitos ojos azules. Yo heredé la primera. Por tanto ella me decía, nena, eres la más feilla de la familia, pero la más vistosa. Eso quería decir que lo que no conseguía con mis bonitos ojos marrones, lo hacía con una cara impresionante.
En primero de carrera aún no me había abandonado (hoy aun no del todo) mi complejo de patito feo y como patitos feos que somos siempre nos enamoramos o creemos enamorarnos del cisne más bello del estanque. Se llamaba Luis y cuando miraba perdido a la lejanía, era la viva imagen de Paul Newman, de ahí que le llamásemos Pablito. Y tan colada estaba, que aprendí a fumar para poder pedirle fuego. Nunca llegué a nada con Luis, pero conocí a mucha gente interesante, lamentablemente seguí fumando.

Jesús era otro cisne y el no fumaba, a los tres años de salir con el, dejé el tabaco, al menos por otros tres años y pico, hasta que se rompió nuestra historia. Tuve el comienzo del gran cambio de mi vida (porque todos los días tenemos pequeños cambios sutiles, pero no por ello menos efectivos) y volví a fumar, porque Fran fumaba. Y mientras ese proceso transcurría yo seguía fumando. Ya no lo necesitaba, pero seguía fumando. En septiembre hice firme promesa de dejar de fumar y lo conseguí. He estado dos meses sin fumar un pitillo, sin parches, ni pastillas, ni gaitas gallegas. A puro macho como dicen los mexicanos. Mi amor no fuma y es fácil en esas circunstancias no fumar yo tampoco.
Pero rompimos y si bien la primera semana medio resistí a los 8 días sucumbí de nuevo. Afortunadamente y de momento solo fumé durante dos semanas, y hoy precisamente hace otras dos que no fumo y mis intenciones son seguir sin hacerlo, pero por mi misma, no por ningún chico.
¿Por qué volví?, por ansiedad, porque sentía que al respirar no me entraba aire en los pulmones, no me saciaba, en cambio al fumar, como el humo me los quemaba no podía negarme a la evidencia. Pero eso no es la razón más importante. Hay un impulso casi masoquista que creo que en psicología se llama la pulsión de muerte. Y como si fuéramos tontos de remate, cuando sufrimos encima tendemos a hacernos daño nosotros mismos, (manda narices) y esto, en mi caso, es la razón más importante. A veces y pensando en perspectiva creo que, si rompemos con alguien porque ya no nos quiere, tenemos la sensación de que hemos hecho algo malo, o que no somos dignos casi ni de vivir, e inconscientemente nos dañamos a modo de penitencia o yo que se.

Sé cual es la fórmula para olvidar un amor y desde luego no es fácil cumplirla, pero es efectiva como ella sola: Distancia, silencio y tiempo.
He aquí mi primera receta

5 comentarios:

Anonymous Wendeling ha dicho...

Conoces la fórmula, ahora sólo queda cumplirla.

Besos de una maia.

jueves, diciembre 22, 2005 8:53:00 a. m.  
Blogger Anamen ha dicho...

Sabes Wen, a veces creo que es mas fácil dar la espalda y aplicar la fórmula, que afrontar lo que hay y luchar para cambiarlo. El arte, el verdadero talento consiste en saber cuando irte y desaparecer y cuando quedarte y luchar aunque en principio parezca desagradable o que no va a tener los resultados apetecidos. Creo firmemente que si no se intenta es cuando verdaderamente se fracasa.

jueves, diciembre 22, 2005 11:37:00 a. m.  
Anonymous Quattermain ha dicho...

De acerdo en los ingredientes de distancia y tiempo, pero no en el de silencio. El silencio trae recuerdos y es contraproducente. Sustituye el silencio por otros diálogos que tapen ese silencio que a veces es más sonoro que cualquier cosa.

viernes, diciembre 23, 2005 8:53:00 a. m.  
Anonymous Credendo Vides ha dicho...

Creo q seguí tu receta con bastante precisión, pero hace tiempo. Sirve igual no?
Yo dejé de fumar cuando mi novio, al q no le gustaba nada q fumase y todos los días me decía q lo dejase, se marchó a su nuevo mundo.
No sé si fue venganza o q era el momento de deshacerme de todos los malos hábitos de mi vida.
Saludos desde el Inframundo.

martes, marzo 28, 2006 9:20:00 p. m.  
Blogger Jessika ha dicho...

Como pasa el tiempo... ¿ y el fumeteo que ¿? te lo has dejao ¿?
No se porque estoy leyendo post tuyos tan antiguos jajajaja.
Besos.

martes, febrero 12, 2008 6:50:00 p. m.  

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