lunes, mayo 04, 2009

UNA PAREJA


Es fácil, muy fácil dar consejos sobre como se deben hacer las cosas, oye y que planteamientos más perfectos nos salen, si haces esto, te pasará lo otro. Redondo, es redondo.Y te cuentan y te cuentan, y te hacen partícipe de sus confidencias, de cómo una vez y otra se la pegan contra la pared, como se estrellan sueños, como las palabras se disuelven en el torrente de emociones, realmente es tan difícil pensar cuando el corazón te galopa, cuando tienes miedo de perder algo, de hacerlo mal, cuando te sientes puesto a prueba y miras al abismo sabiendo que un mal paso hará que te la pegues bien pegada.


Y allí estás tú, su amiga, que de puro cínica va imaginando situaciones y respuestas que serían correctas en otra piel y te escuchan con los ojos abiertos y casi la cabeza gacha.. con algo de vergüenza porque lo que dices suena acertado a sus oídos, un “es verdad” grita en su cabeza y a continuación un “tenía que haberlo hecho así, no valgo para nada”, pero todo eso en silencio, en ese hondo silencio de quien no puede replicar porque está afligido.


Si no eres muy orgullosa no te pondrás ancha como una pelota, y veras, mucho más alla de tu ego, el sufrimiento y a veces la desesperación que pueden invadir a una persona cuando te cuenta sus penas, cuando te pide consejo, porque entiendo, dado que todos lo hacemos, cuando superas el callarte y logras contarlo a alguien, que esperas la receta mágica que te libre de lo que te duele, que te anime y te ponga en movimiento perfecto para conseguir lo que quieres... es como si conectaras un ventilador que deshiciera la niebla.


Y normalmente cuando se trata de desencuentros entre dos personas, siempre recomiendan, recomendamos hablarlo con la parte contratante de la segunda parte. Ya sabemos todos que la falta de comunicación es el cáncer que con más eficacia está matando nuestra sociedad, pero qué difícil nos resulta hablar de lo que llevamos dentro, es más, creo que cuanto más mayor te haces, más cuesta. Ya medimos las palabras con cautela, porque llevamos a la espalda más de un arañazo cuanto menos, por abrir la boca mal y a destiempo.

Lo peor para mí, lo que me desespera es la impotencia de ver cómo se repiten los mismos patrones de conducta una y otra vez, el tímido no habla y el charlatán se pasa, a uno le dices cállate, a otro habla.. saca lo que tienes dentro, lo que me dices a mí, pero nada, no sirve de nada y el tiempo pasa y las oportunidades se suceden pero nada cambia.


Tengo una amiga que para mí tiene todos los records en callarse, yo creí que yo aguantaba lo inaguantable pero que va, tan solo un poco más que otras personas y mucho muchísimo menos que otras muchas. De mis labios, siempre las mimas palabras, dilo, no te calles lo que tienes dentro, porque ya ha sido demasiado tiempo, demasiadas situaciones erróneas y malinterpretadas, demasiado simplemente. Y su respuesta siempre igual, lo voy a hacer, lo voy a hacer... claro, le digo, eres capaz de hacerlo, pero cuando ves que la situación se repite en el tiempo una y otra vez y que las excusas nacen como si fueran champiñones, tu ímpetu y tu fe se debilitan aunque no la cantinela que crees correcta.


Estos son los hechos.. iba a verle... decirle como tantas veces que se han visto, lo que sentía ante todo lo que les sucedía, algo que él ni sospechaba (pa mi que es tonto del culo si no lo veía claro cristalino) o eso pensaba ella y de repente y no sabes muy bien algo ocurre, algo se desata como si ya no importara quien gana o pierde o las consecuencias que pueden traer tus actos; no sé si eso es desesperación o agotamiento, no lo sé, pero sucede, a todos nos sucede.


Iba a verla el sábado, habíamos quedado y el vienes me llamó desencajada, no podía hablar... la voz de hito en hito.. ya me contaría, de momento quería estar sola. Y yo esperé temiéndome lo de siempre, un dolor más en su corazón y en el mío, porque es mi amiga.

Hoy me ha llamado, me ha dicho como estalló, como el miedo a las reprimendas de sus amigos, a sentir que nos fallaba, a sentir que incluso podía perdernos le dio fuerzas para hablar y soltar lo que llevaba dentro. Allí se plantó desgranando sus sentimientos, verbalizándolos al principio torpemente, como un jugador con todas sus apuestas hechas y sin fondos para otra mano. Sólo tenía una pareja pero esa vez fue suficiente, porque era de ases.

Cuando me lo contaba me alegré y apenas he podido salir de mi asombro, lo había hecho, pero poniéndome en su lugar no he dejado de preguntarme, si en su pellejo yo hubiera sido tan valiente, si lo he sido alguna vez. Da que pensar. Aunque me alegro infinito y me siento muy orgullosa de ella, da que pensar. Es tremendamente fácil errar en cabeza ajena.. pero jugársela así, tal vez nos anima a, unas veces seguir hablando, porque parece que al menos en este caso ha tenido unas maravillosas consecuencias, otras a callarte y pensar si todo eso que sale por tu boca con tanta facilidad serías tú capaz de realizarlo.

martes, abril 28, 2009

VOLVIENDO DE NINGUNA PARTE


No sé si me pasa a mi sola, supongo que no, pero parece que todos los años me tengo que meter para el cuerpo, o me meto sin más al menos, una o dos dosis de actividad frenética .


Febrero pasó y no sé muy bien cómo, simplemente se me pasó... es curioso que los meses transcurran y ni te enteres, no tengo muy claro a partir de qué edad empiezas a ser consciente de lo deprisa que pasa el tiempo, aunque sospecho que es cuando empiezas a trabajar, cuando descubres que los días ya no son para ti, sino que te debes a otras obligaciones que, en la mayoría de los casos, ni las elijes ni controlas, sin embargo, te tienen atada la mayor parte del día, teniendo la sensación de que te quedan cosas por hacer... que no vives tu tiempo como quisieras, es como si siempre tuvieras ansiedad por hacer lo que no haces, una ansiedad perpetua, por eso, los días se van pasando rápido. Dicho lo cual y tras esta perogrullada escribo un poco.


Después de París me fui a esquiar a primeros de marzo.. a Sierra Nevada, y me pilló el temporal y casi me caigo en el accidente de la silla, me salvé por los pelos, dicho sea todo con todo y mi semana de esquí fue un calvario de mal tiempo, de frío y niebla.. solo compensada, eso sí, por la buena compañía y con una tarde en los baños árabes de Granada... que lujo... que experiencia.. que bueno que es para el cuerpo eso. No encontré esa sensación de otrora esquiando.. porque pasé más miedo que vergüenza con tanta niebla y viento. Volver a Madrid y otro curso y luego rápido rápido el puente de abril, donde pegué un saltito y me marche a Alicante.. también con mal tiempo.. aunque tuve unos días de sol... Este año parece que en cuanto tenemos unos días de asueto, el tiempo va y no acompaña, que cruel. Así que traté de descansar al menos.. y sí.. esos días sí que lo conseguí, pero espuma del mar porque, fue volver y eso.. actividad frenética que me ha dejado al borde del agotamiento, tanto que mis normales y suficientes 6 horas de sueño no me llenan.. y he tenido que dormir más ¡hasta siete!! que exceso.. que desfase.


No es que tuviera mucho que contar, tal vez sí y simplemente he perdido la costumbre, pero sí que creo es importante decir que mi etapa grisssssssssssssss calma chicha como las teles en blanco y negro ha terminado. No, no estoy emocionada ni ilusionada permanentemente, o en un espacio de tiempo ponderable, sino que a flashes a cachitos y en contadas, pero ya no aisladas ocasiones se me arranca la sonrisa y mis ojos se iluminan.


Acabe saturada de mi ultramarcial disciplina, aburrida, desganada... no encontré allí ningún tipo de refugio que me hiciera sentirme mejor, aunque no sé si eso era posible, pero no dejo de preguntarme si evitó que me sintiera aún peor... era lo que tocaba en esos momentos.


Al hombre de tierra le mandé al wano, joer que agusto me he quedado. Al principio sí en los momentos ruputra, me atacan la culpabilidad por mis fallos...que claro en el tiempo para el melodrama son horribles y los peores del mundo y no sé ni como me puedo mirar al espejo, pero que cuando se me pasa el sofocón.. digo.. ¡¡¡qué narices!!! ni yo soy tan mala ni ellos primma donnas. Anda y que les zurzan y sí, ciertamente al de agua no se si le habrán zurcido, pero sinceramente, me importa un comino.

Puedo decir que saqué del tiempo penitencia disciplinaria quizás una cierta tendencia a no pensar tanto en la poca o ninguna ganas de hacer nada que normalmente tenía.. simplemente lo hacía... como si fuera un pequeño castigo q por algo me hubiera ganado. Ahora se han acabado los actos de contrición y los dramones de sobremesa, ahora, cuando tengo que hacerlo y realmente tengo que hacerlo lo hago, sin más, pero como siempre y tras mi dosis de actividad frenética, los temas menores.. ejem, tipo logística de mi casa han quedado ultraaparcados, o sea Atila ha pasado por allí con sus colegas

Pero ya la tengo bonita y reluciente, hasta mis padres han dado el visto bueno, y en el trabajo, que en estos tiempos me sale por las orejas pero no vamos a quejarnos, me han encomendado una tareíta que me mola aunque no tengo ni idea de como va. Así que a investigar tocan.. sí, lo confieso, me va la marcha.

Esta es mi vida unos meses después, simplemente estoy bien, sin alaracas sin subidas ni bajadas de golpe.. a ver hasta cuando me dura, pero por ahora, la disfruto.

jueves, febrero 12, 2009

PARIS


Fui a París, como siempre me voy a un viaje... los días previos los paso emocionada, un poco nerviosa, justo las horas antes me invade casi la pereza, tanta logística a controlar me angustia y agota, y así estaba yo, por eso y por el hecho de que mi avión salía a unas horas indecentes, donde no están aún puestas las calles.

Dormí unas tres horas y fui comatosa a París, nos recibieron y otra vez en familia, una sensación muy similar al camino de Santiago.. Hospitalidad, hospitalidad y más hospitalidad. Y nos soltaron en esa ciudad de la luz, de amor... de todas esas cosas que me habían dicho. Seguro que es una ciudad bonita me dije a mi misma, seguro que tampoco es para tanto, pero disfrútala, observa y absorbe cada imagen, cada sonido, cada olor y abrí todos mis sentidos a los estímulos exteriores, concentrada y atenta.

Cuando hice la maleta todo el mundo me advirtió, llévate guantes y bufanda, que hace mucho frío, y fue lo primero que preparé y por supuesto, encima de mi mesa de Madrid y en perfecto orden yacían varios guantes y bufandas, pero yo no estaba en Madrid y ellos sí.

Me recibió un París frío, con ese frío húmedo que te pasa por todos los poros por mucha ropa que lleves puesta.. y lo primero dirección Montmartre, el Sagrado Corazón, (Sacré Coeur) que dicho en francés suena algo como Sacgre Querg, una basílica blanca muy bonita y detrás, la plaza donde se ponía Picasso y otros grandes a pintar, todo muy colorido, armónico, alegre... Daba buen rollo simplemente estar ahí.

Distraída andaba yo, y un insensato pintor me empezó a dibujar a pastel y cuando me quise dar cuenta ya medio había terminado, así que me dije, bueno... nunca he tenido ninguno de éstos.. pero le advertí que me dejara más guapa que en la realidad o no le pagaría.. y eso hizo, el retrato quedó chulísimo y también más guapa que en persona, y cómo lo voy a enmarcar para cuando sea vieja y arrugada, le pagué sin rechistar ni regatear la cifra que me pidió... algo escandalosa para mi bolsillo. Encontramos miles de tiendas de recuerdos y en todas ellas guantes y bufandas... (menos mal)... ahora, ya preparada como Indiana Jones, tomamos el rumbo hacia el Campo de Marte, allí nos esperaba serena La Tour Eiffel, que no es negra como yo creía, sino de un color ocre oscuro. Está en un parque donde muchos ancianos juegan a la petanca, vaya una sorpresa que me llevé. Subí, y vi la puesta de sol sobre París, cómo nacen las luces poco a poco mientras se hace la oscuridad. Increíble.

De allí a cenar en familia, donde conocí a uno de los chicos más interesantes por actitud vital que he visto en mi vida.. una pena que sea francés y esté tan lejos.

Al día siguiente Notre Dame, Saint Michelle, la Saint Chapelle, y comida en un restaurante típico sin carta en idiomas.. por tanto pedimos a ciegas. De primero una sopa de castañas calentita que me reconfortó mucho y estaba deliciosa, de segundo, algo que la chica me dijo en un mal ingles que estaba muy bueno, yo entendí que era entraña, y casi, pero casi me desmayo cuando me colocaron en un plato, lo que a mí me pareció un enorme intestino grueso poco hecho. La chica, encantadora, me rogó que no me fijara en el aspecto y que lo probase y yo pensé.. si está mal juzgar a las personas por la apariencia... lo mismo estaba haciendo yo con este pobre intestino.. (ella lo tradujo como Colon) a lo mejor era un plato delicioso... y cerrando los ojos para no verlo corté un pedazo diminuto, mientras la camarera, la encargada (y juro que casi me pareció ver a un señor con gorro blanco) esperaban mi reacción conteniendo el aliento, pero con cierto aire de seguridad, pues menudos son los franceses y lo orgullosos que están de su cocina.

No les valió de nada, las lágrimas se me escapaban mientras contenía la nausea, aquello estaba peor que olía. Así que un poco ofendidos, me trajeron un extraño trozo de carne neutra (que luego me enteré que era una carrillera asada). Eso sí, de postre quesos y un arroz con leche con el que casi lloro... pero de bueno que estaba. Después nos enteramos que era un restaurante típico de casquería... pa habernos matao.

Fue el día de la huelga general y cerraron el Musée d'Orsay (pronunciesé musee de ogsé) y el de Rodin (godán) y por tanto, como otro espectáculo más, fuimos a ver las manifestaciones que más bien parecían el carnaval de mi pueblo, mucha gente sí, pero nada de cabreados o eso fue lo que yo vi ,gente con música y pancartas, lo cierto es que aluciné un poco.


Al día siguiente batí todos los records habidos y por haber y hasta las 9 de la noche que salia mi avión vi El Louvre (le lubr) bueno... verlo lo que se dice verlo... pues la Gioconda, la Victoria de Samotracia, la Venus de Milo y todas las salas de Egipto... Horas, horas me pasaría viendo ese museo, un poco de rabia también sentí por no tener en España, al menos que yo conozca, algo que le pueda emular...Sí, joer, sí, me salió la vena cheauvinista. Vale que según los expertos El Prado, sea la mejor pinacoteca del mundo... pero a mi salvando Goya y El Greco algún Velazquez y cuatro cosas por ahí sueltas la verdad.. me aburre, tanta virgen y tantos mofletes. Por supuesto me compré un perfume, soy débil que le voy a hacer y muchas láminas para colgar... a ver si me animo y voy a la tienda.


Después , en una visita rápida vi el museo de Orsay... la quinta planta, donde están todos los impresionistas, Van Gogh Tolouse Lautrech Monet, Manet, Renoir, Sysley, Pisarro, Camille....Y juro que alguna lágrima se me cayó, me he enamorado del cuadro de la habitación de Van Gogh, decenas de fotos le hice y no había manera, no lo captaba... el flash cambiaba la imagen.... pero es tan bonito... tan azul... que te entra por los ojos.


Tres horas después estaba en el avión rumbo a Madrid de nuevo.


Que puedo decir de París, cuando me han tratado tan bien, cuando me han hecho sentir como en casa y en ocasiones aún mejor, cuando me han invitado a volver ( y prometo que lo voy a hacer) de manera sincera, bueno sí, estoy hablando de mis conocidos y no de París, pero ¿qué mejor condimento?


París es más pequeño que lo que la gente imagina, el metro es mejor el de Madrid, aunque en París pasa con más frecuencia. París es fría, pero está llena de cosas que ver, mucho se cuidan ellos, rabia otra vez, no como en España, eso me enerva. Fui a París con la idea de que iba a ver una ciudad bella, y ciertamente lo es, pero tenía claro que no iba a ser para tanto.

Me equivoqué, es para tanto y más, aunque me duela decirlo, es una ciudad para pasear sobre todo a orillas del Senna, o para recorrerlo en barco, para quedarte callada en Notre Dame, aunque mola más La Catedral de Toledo (que pa eso es la mía) para hacer mil fotos en la Saint Chapelle y sus vidrieras fantásticas, para pasarte una semana en El Louvre totalmente asombrada, para acordarte de respirar en el Orsay. Para subir a La Tour Eiffel y ver como yo vi un atardecer y para ver lo que aún me queda, que es mucho, para saborearla y paladearla lentamente como un buen plato o un buen vino.


Dalia, me acordé de ti, claro que sí. Lycans, estoy sonriendo.


Efectivamente, París bien vale una misa.. o una novena diría yo. Volveré... pronto, muy pronto.

Etiquetas:

lunes, enero 26, 2009

ME VOY

No voy a pasar este post ni por el corrector ortográfico, que Dios me asista. Estoy esperando a que termine la lavadora, para tender calcetines, gorro, bufanda y esas cositas, mañana tengo un congreso en el hotel más caro de Madrid, aunque dicen que los canapés no son muy allá. Después recuperaré mi cámara fotográfica olvidada en un albergue mientras hacía el Camino de Santiago, pero me la han guardado y enviado... hay gente maja por ahí suelta. Ya lo dicen los árabes... confía en la hospitalidad de los desconocidos.. ¿tendrán razón en eso?

Acto seguido a la pelu a retocarme las puntas y peinarme fashion fashion, luego a casa a hacer la maleta, y después al aeropuerto a recoger a la familia.

Lycans, sigo gris, pero gracias por la pintura, al menos me obligará a cambiarme la ropa.

Destenderé lo tendido dentro de un rato y mi trolley o como se llame se llenará hasta los topes y mi plumas hasta los pieses llevará los bolsillos a reventar.

No he estado nunca y sólo van a ser tres días de carreras.. agotada voy a volver y según llego, tengo una cena de antiguos compañeros de trabajo... ¿tendré fuerzas?

Pero bien vale una misa, porque:

ME VOY A PARIS

miércoles, diciembre 31, 2008

Symbelmine

No soy amiga de mostrar premios y creo que cuando me licencié puse uno de los post más cortos que he escrito en este blog.


He sido nominada, o mejor dicho, premiada , con un premio Symbelmine... o como se escriba, que traducido al castellano es el premio no me olvides.


"Symbelmine son aquellas flores que, según Tolkien, crecen sobre las tumbas de
los reyes Rohirrin. Flores también conocidas como "no me olvides".



La idea es otorgar este premio en agradecimiento a los blogs, premiando su trabajo y como un motivo más para estrechar lazos existentes, para que así, no nos olvidemos de esos blogs que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos"...



Gracias wapa, me ha encantado, aunque para mí, el mejor premio es que llames a mi ventana y me saques de mi letargo blogueril con unas palabras que me invocan, estas son.. “te echo de menos, ya hace tiempo que no escribes” Y aquí me tienes, con mi voluntad disuelta en ellas.

Supongo que nadie podemos sustraernos al cariñito genuino, y aunque es posible que algunas personas lean esto y piensen que los blogueros (porque nos llaman así) estamos zumbados, que seguramente es cierto, y que no es ni medio lógico sentir cariño que viene del otro lado del charco, de una persona a la que no conoces y con la que nunca has mantenido una conversación en directo y tan solo de tanto en tanto lees; lo cierto es que yo he sentido ese cariño tuyo, y es que, en estos días es tan escaso tener afectos desinteresados que es un regalo de un bien muy muy precioso.

Imagino que algunos, os preguntaréis cómo estoy. Sigo en la misma tónica que hace un mes, sin nada que me afecte realmente y es curioso, porque estas navidades estoy llorona, me caen las lágrimas con más facilidad que de costumbre, todo me parece un poco un asco y no le encuentro sentido a casi nada, pero, cada día me levanto , voy al trabajo, como la mayoría de las personas del mundo mundial y no me doy baja por depresión ni nada de eso. No me definiría como deprimida, simplemente estoy desencantada con mayoría de las cosas cuando no aburrida del resto. No puedo ni siquiera decir que es un mal momento, puesto que estoy más tranquila, sin altibajos y se agradece.

Lo único que de verdad me quiebra de mi indiferencia vital son mis sobrinos, y seguro que es debido a la inocencia que despiden.

Mi hombre de tierra parece que vuelve a mariposear a mi alrededor, de momento con mucha cautela, pero me resulta lejano en el tiempo, como de otra época y solo han pasado un par de meses, realmente no sé muy bien qué pretende... ya he decidido que los hombres son unas criaturas extrañas y que mejor no hacer simulaciones o tratar de adivinar, fijo que me equivoco. Y hoy estoy de vacaciones, las empiezo, y marcho a mi tierra natal. ¿Conseguiré no pelearme con todo el mundo?. Me da una pereza enorme pensar que eso ocurriera, aunque creo que estamos todos demasiado tensos por lo de mi tía, así que es normal que salten chispas.

La buena noticia es que ya tengo reservado un viaje de una semana de esquí y eso siempre me ha animado... pero es en marzo... llegaré en este estado? Y si es así, me sacará de él?.

Lamento este post gris, pero estoy gris.


Esperemos que el año que comienza mañana, sea mejor que el que acabamos de dejar, aunque no pinta demasiado bien, démosle una oportunidad, tal vez nos sorprendamos y sí no es así, al menos, que no sea peor.



Feliz Año nuevo a todo el mundo, que estos 365 días que vienen os traigan mucha felicidad.

Etiquetas:

domingo, noviembre 23, 2008

Paulo Coelho


Ayer publiqué un post después de un mes, últimamente me estoy acostumbrando a escribir poco, o es que no siento la necesidad. No hay altibajos, es una sensación muy extraña.

Por navidades me compré un calendario de escritorio de Paulo Coelho con el firme propósito de tenerlo allí y cada día al pasar la hoja leer y pensar sobre las frases extraídas de sus libros, que por cierto, me encantan. Lo cierto es que empecé a hacerlo, como tantas cosas que empiezo en mi vida y no sé muy bien por qué... tal vez porque me dio por ordenar mi eternamente desordenada mesa, lo guardé en un cajón.

Lo reencontré hace unas semanas y volví a mi proposito de primeros de año y desde entonces no la abandona. Procuro mirarlo todos los día y cambiar la hoja y leerlo, pero no siempre lo consigo, a veces me leo tres de un tirón. Pero ahí está y ahí continua, como mi intención de cambiar lo que yo creo que está mal en mi vida. Ya no me abrumo si un día fallo, no me castigo con un cilicio, ni me torturo mentalmente, simplemente vuelvo a intentarlo una vez y otra, pero como dije en mi post de ayer, ya sin agobios, ni prisas, ni ansiedad.

Acabo de pasar la página del lunes, para saber con qué ánimo, porque todas sus frases son animosas, empezar el día de mañana. Es la siguiente, de su libro Maktub:

" Aquello que llamamos rutina está repleto de nuevas propuestas y oportunidades.
Pero no notamos que cada día es diferente al anterior"

Yo he elegido, no sé si consciente o inconscientenmente, aunque creo que lo primero, sumergirme en mis rutinas, porque como comentaba con mis amigas esta mañana, estoy cansada de tanta palabrería que se dice con las visceras y que se queda en eso. A veces, parece que nos tomamos nuestra vida como si fuera un juego, en el que cuando no nos salen las cosas como queremos nos mosqueamos y despotricamos y nos enfadamos con el mundo, como si el mundo se tuviera que poner a nuestros pies. Lo que hay es lo que hay, si así vienen las cosas simplemente vivámoslas, porque es cierto, cada día es distinto que el anterior, aunque nos de miedo el mañana y mucho más el futuro.


sábado, noviembre 22, 2008

Despertándome


Cuando murió mi abuelo... no dejé que nadie me tocara, no quería abrazos. Sabía positivamente que si lo permitía me iba a derrumbar, que necesitaba tener el control. Es lo que siempre hago ante una situación dolorosa, pensar y tratar de recuperar el control.

Quería arreglar mi mundo que sentía patas arriba, primero mi "cagada" con mi hombre de tierra. Después... y en busca de respuestas para recuperar el control (sí, ya sé que me repito) me fui a Santiago a peregrinar otro rato. Y vaya si encontré respuestas, me miré en un espejo de bondad, esa virtud que aprecio infinitamente más que la inteligencia y vi en mi persona todos los defectos que me era fácil reconocer en otros, y sin embargo, la delicadeza y el cariño con que allí me trataron me dejó anonadada, podían verme tal y como soy, imperfecta, altanera y muchos más adecuados adjetivos y aún así quererme, me sonreían con sinceridad y simpatía, y me trataban como si fuera la reina de Saba, o mejor que eso, de la familia, de toda la vida.

Volví asqueada de mí misma, como si fuera un sapo, pero firmemente decidida a cambiar todo eso. Sacudida entre múltiples emociones me fui a casa de mi mejor amiga, porque supe que allí tampoco podía perder el control, no podía permitirme a mi misma, hacerlo allí, en público. Y aunque algún arrebato de llanto, sobre todo los primeros dos días, si que tuve, volví a mi hogar con cierta fuerza por haber hecho las cosas bien allí. No me había derrumbado, entrado en ese estado catatónico de otras ocasiones. Y con el empeño de cuando algo se me mete entre ceja y ceja, de una manera frenética me forcé a hacer las cosas como no tengo costumbre. En mi casa mi actividad bullía, apenas si tenía tiempo de sentarme a pensar, me obligaba una y otra vez. Y entonces murió mi tía. Aún me quedo sin aire al pensarlo. Viajes de ida y vuelta, kilómetros que caían como los segundos en un minuto, actividad frenética de nuevo, control, control, control.

Pipo me visitó y fueron horas en las que las palabras se desgranaban como las pipas de los girasoles. No hice nada, sólo hablar y hablar abandonando mi marcialidad autoimpuesta, mis disciplinas, las rutinas que al cabo del día me hacían sentir que iba bien, que lo estaba logrando cayeron y me abandoné a la languidez de la inactividad, mientras trataba de resolver problemas de software en mi pc, mi mente ocupada. A veces nos complicamos la vida para huir de los problemas reales y cuando no cacharreaba me abandonaba de nuevo al mundo onírico o a la limpieza mental de la tele.

Me estoy despertando, abro los ojos y no me parece real nada de lo que me ha sucedido. No tengo una sensación temporal de todo lo que me ha pasado... apenas han sido dos meses, pero parecen incluso años. Aún lo veo todo borroso. No siento mucho y volver al silencio de mi casa cada tarde, hace que de alguna manera el reloj se detenga, aunque sepa que no es así. Aquí el tiempo pasa lento, cadencioso y ahora lo último que me apetece es pensar, solo pasar el tiempo sin prisas ni obligaciones. Y me doy cuenta de que me he agotado, he querido correr lo que antes no fui capaz de andar.

He conseguido fijar dos o tres cositas de todo lo que dije que iba a cambiar, no es mucho, pero ahí están. Y eso trae muchas, muchas más buenas, un rayito de esperanza también. Es como si fuera un dominó a cámara lenta, están cayendo las primeras fichas que empujan a las que le siguen. Sí, lo sé, estoy un poco apática, se que me observan con preocupación quien no entiende esa tranquilidad que desprendo. Mi respuesta es, no tengo ilusión, nada hace que mi corazón se acelere, es como si me hubiera vuelto impermeable. Pero no me dejo caer ni me abandono, simplemente voy haciendo, sin detenerme, sin alegrías luminosas. Pero no me siento mal, estoy bien.