lunes, julio 10, 2006

Las orejas del lobo


Dicen que no aprendemos si no es a golpes o a sustos. Otro axioma.

Desde que me pasó la aventura de mi amiga ultrapija (quien por cierto redestinan a otra sucursal) decidí y cumplí subir el pisito a mi oficina a pie. Llevo 8 meses sin fumar, sin dar una calada y normalmente no tengo mono. Mi salud durante este invierno, ha sido intachable, ostras aparte. Y de verdad, de verdad de todo corazón que me gusta nadar, mucho y que si no voy más a la piscina es un problema de pelos, de pelos en un sitio o en otro. O no estoy bien depilada, o me da una pereza de la muerte el hecho de lavarme el pelo más de una vez a la semana. Sobre todo, los que conocen mi melena saben a lo que me refiero, secármelo y luchar para no parecer la pantera rosa salida de la secadora me deja agotada. Lo de ponerme el gorro y parecer un chupachups andante o que me he dejado el casco de la moto puesto para nadar, ya lo tengo medio superado, incluso, estoy aprendiendo a ponérmelo de una tacada.

Después de leer los sabios consejos de Melona y otras famosas, sexys y bien arregladas compañeras blogueras, después de gastarme una pasta en distintas cremillas que me estoy obligando a usar y sobre todo, después de empezar a pasar un tiempo considerable, comparándolo con el tiempo que dedicaba antes al tema, a atusarme, más allá de la estricta higiene personal, me ha venido Paco con la rebaja.

Desde que empecé la carrera y nadie logra explicarme muy bien por qué, ejerzo de médico de primera asistencia aficionado particular, de mi familia y de los incautos que se dejan.

Huelga decir que creo que tengo buen juicio para ello, ya que frecuentemente digo eso de "vete al médico a que te mire" como parte del tratamiento. Nunca prescribo cosas que no se vendan sin receta médica y soy una creyente a ultranza de la medicina natural, de hierbas, homeopatías y remedios caseros chinos.

Ejemplo: El otro día mi cuñada me dijo Anita que tienes para la cistitis y le dije, bueno no tengo quinolonas aquí, que es mano de santo, pero te puedes tomar una dosis masiva de píldoras de aceite esencial de ajo esta noche, algo así como 4 ó 6 pastillas. Al día siguiente me arrastró hasta el herbolario porque se encontraba mucho mejor.

También y curiosamente, desde que cambié de trabajo, hace ya casi dos años, he tomado café con una compañera, como si de una religión se tratase, bueno lo de café los últimos seis meses, que antes tomaba te.

Y todo esto viene a colación de que desde hace una temporada, depresión, por cambio de domicilio aparte, me encuentro cansada. Así que, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, decidí hacerme una analítica completa la semana pasada. El miércoles para ser exactos.

El viernes me dieron los resultados y como soy una listilla impenitente, los abrí para cotillear. Cual no sería mi sorpresa cuando empecé a ver signos + a la derecha de los valores normales y antes de los de referencia. El colesterol, la velocidad de sedimentación de eritrocitos, el hierro, y la hemoglobina corpuscular media, altos. Pero particularmente el colesterol, disparado. Nunca había tenido colesterol y en mi familia tampoco es un tópico Yo, que odio las salsas y los fritos, no mojo pan, me gustan las cositas a la plancha, aceite siempre limpio. Ni siquiera soy golosa... en fin, que en unas horas voy al médico a que me fría a pruebas, me haga otra analítica, y me diga que es un error... o al menos eso espero, pero desde luego me ha entrado yuyu.

También precisamente mi compañera de café es trasladada a otra sucursal y me quedo poco menos que sola, perdida, abandonada...

Me cambio de casa, ya no tengo compañera de café mañanero y evidentemente tengo que hacer más, más deporte. Ya no hay impedimento que valga, ni pelos, ni champús, Nada de nada.

Eso me pasa por no gustarme demasiado los cambios, así que, si no quiero caldo, me voy a tener que tomar tres tazas y es que le he visto las orejas al lobo.

5 comentarios:

Anonymous Credendo Vides ha dicho...

Si es q eso del colesterol debe ser como en el anuncio, llega así de repente, sin avisar...
Espero q sea una falsa alarma y te repitan bien las pruebas.
Y, aprovecha el calor para nadar, q es un ejercicio muy completo.
A mi también me gusta mucho.
Por cierto, enhorabuena por esos ocho meses sin humo.
Saludos desde el Inframundo.

lunes, julio 10, 2006 7:47:00 p. m.  
Blogger Iron ha dicho...

Bueno, yo no soy un gran fan de la "medicina natural" pero como dijo un sabio desconocido "si cree que le cura, y le cura, no le cambies la medicina"
Con respecto a cuidarse, bien por ti, intenta durarme lo mas posible o si no me vas a oir.
Yo por mi parte no tengo colesterol, mas que nada, por que no me lo miro.
Hagas lo que hagas, estes bien estes mal, mientras sigas siendo tu, me vale.

martes, julio 11, 2006 12:19:00 a. m.  
Blogger Jessika ha dicho...

Yo por no tener no tengo ná :) ni si quiera colesterol que es gratis.
Tal vez algunas también deberíamos de verles las orejas al lobo para hacer algo de ejercicio, dejarnos el tabaco, mover el culo que tenemos en forma de silla del despacho y mover los pies para algo más que pisar el embrague... ! que le vamos a hacer soy una gandula !, ánimo corazón que no puede ser para tanto.
Besitos.

martes, julio 11, 2006 5:14:00 p. m.  
Anonymous Pablito ha dicho...

Lo bueno de los cambios es que en cuestión de poco tiempo dejan de ser cambios y también son rutina. O lo malo.

jueves, julio 13, 2006 1:46:00 a. m.  
Anonymous elbucaro ha dicho...

Animo con el ejercicio, y que esos valores de la analítica vuelvan a su sitio. Un besote.

sábado, julio 15, 2006 7:09:00 p. m.  

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