lunes, abril 02, 2007

Tragedia: Comida para diez (con niños) en dos o tres actos

Acto primero:

Soy soltera, tengo mi trabajo, mi coche y mi piso, como se dice en las películas una hembra alfa de clase A.

Vivo en mi piso ( he dicho ya ¿cuánto me gusta?) y con mi sueldo pago la hipoteca y poco más. Siempre digo que mi casa es un museo, porque todo, a excepción de la cocina, bien sûr, es viejo, que no antiguo.

Mi nevera, normalmente está repleta y en mi mueble bar aumentan las bebidas alcohólicas, tengo casi todas las chuches que cualquier adulto con gula tiene en su despensa y más.

Me gusta mucho cocinar, de hecho hice hace poco un curso y espero hacer otro pronto. Tengo una cantidad ingente de gadgets por toda la casa a excepción de mi bienamada y deseada Thermomix, paletas de madera??= 8 aprox y entre siliconas, plásticos, aluminios y aceros inoxidables diferentes otras 20, no exagero, tengo hasta un pelador de tomates, que no es lo mismo que un pelador de zanahorias.


Mi casa tiene dos dormitorios, uno de los cuales lo he transformado en una especie de despacho. Mi despacho tiene muuuuuuuchos libros, figuritas de cristal y porcelana, estanterías, dvd’s y cd roms por todas partes, una cojocinta de correr atómica, una mesa enorme y por supuesto, mis niños, mis dos ordenadores, conectados a una pantalla de 19” plana, metalizada y desafiante. Mi estupendo sillón (ya que no lo tengo en mi trabajo, por lo menos en casa si, como si yo fuera importante, bueno en mi casa y para mí, lo soy) y también mi cama portatil, puff ( por si acaso ). Es decir con chismes por todos lados.

Suena la alarma del movil cumpleaños de Pepe, bueno pues nada nada a felicitarle, que tocan. Y hago la llamada a mi amigo querido.

_-- Pepe: Feliz feliz en tu diaaaa….. y que cumplas muchooos másssss

-- Ah gracias Anita que tal estas… bla bla bla… bla bla bla… y por cierto… cuando nos invitas a conocer tu casa.

-- Pues cuando queráis por supuesto ( estoy practicando diplomacia y cortesía)

-- Pues mira perfecto, este fin de semana no podemos porque vamos a casa de los abuelos a que vean a los niños, pero mira el fin de semana que viene, vamos para allá y comemos… yo llevo el vino y de paso, llamo a Carlos que vive al lado de tu nueva casa y así quedamos todos que ya va siento hora.

-- Sìii por supuesto ( mi voz en un hilo )

Eché cuentas mentalmente, dos parejas cuatro niños y yo… Dioos,… necesitaba un poco de apoyo moral, y por supuesto pensé en mi amigo del alma

Anita te toca cocinar para diez.

Y el tiempo pasaba, se acercaba la fecha fatídica y anduve unos días en casa de mis padres y entre tanto, un apagón en mi casa hizo que mi congelador se fuera a hacer puñetas, la mitad de mi frigorífico también. Y el lunes de esa semana de repente:

MIGRACION DEL SISTEMA

Chicos, tenéis que trabajar el sábado (llevo dos años en este puesto, y nunca he tenido que trabajar un sábado).

¡Oh no, el sábado oh no!... ¡Oh sí el sábado, que fecha más buena por qué si no,
ya se nos echa encima la semana santa, sí, sí sí, es ideal ( y así suspenderé la comida batí yo entre palmas).

Toda la semana con preparativos, saliendo a las mil y monas de la oficina, llegando a casa molida y sin ganas de hacer nada y por supuesto sin hacerlo, la ropa por todos lados, sin ir a la compra, sobreviviendo a base de cereales y así el jueves van y me dicen:

Va a ser imposible migrar el sábado hay una incompatibilidad de versiones, así que aplazamos la migración.

Ringggg jueves a las siete de la tarde y yo en la oficina:
--Anita, para la comida de tu casa que necesitas aparte del postre, que voy a hacer una tarta.

Apenas pude articular palabra y solo acerté a decir
--sillas portátiles?
--Huy! pues de eso no tenemos, tienes algún juego para que los niños se entretengan...
-- juegos... para niños.... puesss me temo que no-- porque no veía yo el trivial y la baraja francesa muy apropiada para la ocasión y al pensarlo la sangre se me heló en las venas con un trágico recuerdo: Mi casa, recien pintada y la hija pequeña de Carlos con sus zapatos de barro apoyados en mi pared y la pintura no era plastificada.
-- Bueno, no te preocupes ya llevaré yo pinturas y plastilinas, que les divierten mucho.
-- Sí, si, gracias... ( no podía articular palabra )
-- Pues nada guapa, nos vemos el sábado, pásalo bien.... ah, acuerdate de preparar algo sencillo para los niños, ya sabes que ellos no comen carne asada, tan chiquitines, podrías hacer algo de pasta. Ah y tienes zumos??
-- Pues si.. tengo zumos ( de tomate, de fresa, de cebada, de malta, escoces... )
-- Ah estupendo, bueno en cualquier caso yo me llevaré por si acaso. Venga boníta, nos vemos el sábado. Un besito.

Colgué el telefono con la mente totalmente vacía del shok, la mirada perdida...cocinaré para diez el sábado, seis adultos y cuatro niños, armados con plastilinas y pinturas...

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