jueves, junio 12, 2008

Una encuesta


En estos días me rodean los hombres... debe ser la primavera o que yo tengo las hormonas descontroladas, pero veo chicos apetecibles en todas partes, hasta en la docena de cursos por semana que últimamente me estoy calzando, hay, ¿cómo diría?... pues eso, canapes, tentenepies, y alguno que podríamos calificar de asado.

Así que mi cabeza se llena de pajaritos y de margaritas en plan me gusta este más o me gusta este menos...y cuando pienso en uno me ronda la cabeza otro... total, que entre pitos y flautas estoy muy entretenía como decía mi rubia del norte.

Como no puedo vivir sin analizar las cosas, pues me ha dado por analizarlos también a ellos y he llegado a conclusiones importantes.... la primera... la más sabia de todas, como dice mi amigo peluche... tantos hombres... tan poco tiempo... ay ay ay... aunque dejando las bromas aaparte hay dos que me tienen revolera y al compararlos con todos los demás se me ha ocurrido clasificarlos, por los caracteres tan marcados que tienen: Hombre de aire, hombre de tierra.


Hombre de Aire


El primero, el de aire.. es ese que susurra cosquillas en tu oído, que eleva tu espiritu, que hace de la inspiración, de la musa, su día a día. Para él lo hermoso, la belleza debería ser mandamiento obligado. Te dice las cosas de una manera que consigue dejarte el pecho sin aire, la boca seca y el corazón latiendo desbocado. Sus ojos soñadores, sus manos palomas al acariciarte, su sonrisa limpia, casi inocente. Una imagen bucólica, un río los pájaros cantando y todo verde, todo limpio, todo en paz. Que sabe interpretar los profundos anhelos de tu alma como si se los dictases. No te sientes sola, es imposible. La lira, es como una prolongación de su brazo, la rima, su manera coloquial de hablar, ni una palabra queda sin formar parte de algo bello. Te hace sentir importante, como si el reloj no pudiera dar las horas si no estas allí, como si tu lugar en el mundo fuera bello perfecto y a la vez indispensable, todo tiene sentido cuando estais juntos... pero y hay un pero... la otra cara de la moneda de esta imagen, se define en si misma, es eso, etereo, es gaseoso, ingrávido, no se le puede atar a este mundo, porque no es de este mundo, son los peter panes de andar por casa, que no saben gestionar cosas como compromiso, se aturullan con esas palabras, se sienten forzados, atados, cautivos de un egoísmo, el tuyo, que no admiten ni entienden, porque es feo, porque no tiene lugar en su universo de libertad, donde solo se hace lo que sale del corazón. Son los poetas, los Gustavo Adolfo Becker, los incomprendidos...

¿Se puede vivir con ellos? Yo no lo sé, supongo que depende de la naturaleza de cada uno, eso sí, son inolvidables.


Hombre de tierra


Todos le conoceis, está anclado con tan firmes raices que asusta, sabe lo que quiere, sabe a donde va y conoce la vida, no le tiene miedo, porque confía en sí mismo, en sus posibilidades. No promete nada que no vaya a cumplir, porque no se anda con zarandajas, no se siente ni inferior ni superior a nadie, es como es, es lo que hay. Pudiera parecer aburrido, por su falta de misterio, por su aparente simplicidad, por sus conversaciones basadas en una serie de hechos, aseveraciones rotundas. Se complacen en las cosas sencillas que no adjetivan hasta el infinito para adornarlas, las cosas son lo que son. Reconocen sus limitaciones y las aceptan sin hacerse cruces. Para quien lo blanco es blanco, lo negro es negro y lo gris, gris, sin tornasoles, al pan, pan y al vino, vino, sin ambages ni adornos superfluos. No se dedica a la meditación trascendental, porque para él los sueños son metas a conquistar.... Y sin embargo cuando todo a tu alrededor se rompe, ahí está ofreciéndote su brazo para que te agarres, para no caer, puede incluso que de una manera poco delicada, pero transmitiéndote su fuerza. Se convierte en tu pilar y te empuja para que muevas el culo, porque sabe lo que vales desde una concepción profunda, porque lee lo que eres y no duda en lo que podrías ser, dejando a un lado el onirismo.


¿Con cuál me quedo, con cual os quedaríais?

Tantos hombres... tan poco tiempo....

Etiquetas: