Muerte de un sueño
Nunca se entiende un sueño
más que cuando se quiere a un ser humano
despacio, muy despacio
y sin mucha esperanza.
Por ti he sabido yo cómo era el rostro
de un sueño: sólo ojos.
Por ti he cogido a un sueño de las manos.
Por ti he sabido cómo andan los sueños.
Llevan los pies desnudos
y parecen más altos todavía.
Por ti he asistido, porque lo quisiste,
al morirse de un sueño.
Poco a poco se muere
como agoniza el campo en el regazo
crepuscular, por orden de la altura.
Y por ti he visto lo que nunca viera:
el cadáver de un sueño.
Lo veo, día a día, al levantarme, aquí, en mi cara.
más que cuando se quiere a un ser humano
despacio, muy despacio
y sin mucha esperanza.
Por ti he sabido yo cómo era el rostro
de un sueño: sólo ojos.
Por ti he cogido a un sueño de las manos.
Por ti he sabido cómo andan los sueños.
Llevan los pies desnudos
y parecen más altos todavía.
Por ti he asistido, porque lo quisiste,
al morirse de un sueño.
Poco a poco se muere
como agoniza el campo en el regazo
crepuscular, por orden de la altura.
Y por ti he visto lo que nunca viera:
el cadáver de un sueño.
Lo veo, día a día, al levantarme, aquí, en mi cara.
He copiado estos versos a Salinas, mi favorito, porque mi historia con mi hombre de agua se ha volatilizado y ahora sólo siento vacío. El es culpable, yo soy culpable, ambos lo somos y yo sólo expreso mi dolor, por él, por la pérdida de ese sueño que apenas llegó a caminar. Ha sido bueno conocerle, he aprendido cosas que no se enseñan en los libros y que de tan obvias no las percibía, este dolor es bueno... creo que va a permitirme no olvidar lo aprendido.
Qué de cosas buenas, debería estar contenta, pero no lo estoy y como si fuera masoca me torturo oyendo canciones como ésta.
Pasará, porque todo pasa y conozco la fórmula, tiempo, silencio, distancia y deporte para agotar el cuerpo y calmar la ansiedad. Es solo cuestión de espera, y mientras llevo mi mente a actividades buenas y que la mantienen ocupada. De ésta saldré mejor persona, ese será mi premio, aunque ahora se me antoje amargo. Es la muerte de un sueño que no sé cómo se hubiera transformado en realidad, seguramente no tan bello y perfecto como yo lo imaginé, es poco consuelo, aunque mi mente me dice que no es meramente eso, que tiene muchos visos de realidad. No lo sé, no lo sabremos.
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