Acto de Contrición
Llega un momento que te cansas de tanto regodearte en el dolor, de ver a tu alrededor sólo nada, porque nada tiene sentido y en realidad no miras, pasas la vista de manera distraida, pues tus ojos sólo quieren ver una cosa, tu cerebro no es capaz de procesar, porque tu voluntad está anulada, no existe y entonces, sucede que a veces sale una brizna de espiritu de supervivencia y es como si te sacudieran y desincrustaran el polvo que se ha ido depositando sobre ti mismo.
Hoy me ha sucedido al salir del trabajo, la verdad es que he rendido poco... llevo unos días con problemas para concentrarme... no, ni siquiera me extraño. Pero hoy se ha dado una situación de esas que yo llamo mágicas, que sólo se dan una vez cada mucho tiempo, una conjunción divina y beneficiosa para mí que podía haber aprovechado y la he dejado pasar sin pestañear, sin alterarme ni lo más mínimo.
Cuando iba hacia el coche me ha sacudido esa brizna como un latigazo, he mirado un poco más allá de mi atontamiento... no puedo seguir así me he dicho, sin fuerza para nada, catatónica y doliente... qué estoy haciendo con mi vida... y mi compañera al verme se ha dado cuenta de que algo estaba distinto, ya no era el mismo alma en pena de estas semanas. Tengo dolor sí, pero he decidido procesarlo de otra manera esta vez.
Normalmente ante el dolor me quedo aletargada, todo va más lento no puedo dejar de pensar en la causa, siempre me pasa lo mismo, no tengo ganas de nada, la comida no me entra en el estómago y me recreo una y otra vez en la cabeza todos y cada uno de los acontecimientos que me han llevado a ese lugar arrasado. Poco a poco el dolor pasa, se amortigua un poco cada día, hasta que vuelvo a la normalidad, a reir y a ilusionarme y a ser un la chica chisposa y desastre. Si el enfado o dolor es con un hombre me desaparezco, supongo que esperando que mi ausencia le duela tanto que mueva ficha hacia mí. Que pocas veces pasa...
Hoy he agarrado esa brizna, he aceptado lo que ha sucedido, he dejado de luchar en mi cabeza, que es el sitio donde más duras se dan las batallas. Es curioso, que poco las lucho en la vida real. No puedo seguir así. Así que, he hecho un gesto simbólico y unilateral. Esta vez he alejado yo a mi hombre de tierra, para que su imagen no me haga más daño. Dicen que la nuestra es una historia inacabada, no sé que voy a hacer pero desde luego no me voy a quedar esperando a su movimiento hacia mí. Hoy le he apartado yo para seguir con mi vida. He salido de mi letargo en ese movimiento... el primero.
Después y contenta por hacerlo, me he ido al gimnasio... mis abdominales han protestado de lo lindo y he quemado según una de las máquinas suficientes calorías para tomarme por lo menos por lo menos una fanta de naraja sin sentirme culpable, porque es una bebida con gas... y con azucar... y son hidratos de carbono... incluso me he comprado unas gafas de sol nuevas, yupi yupi yeh.
He vuelto no eufórica, pero si muy satisfecha de mi misma... hasta me he permitido cenar algo en plan dieta. (no suelo cenar... a ver no soy una anorexica ni mucho menos, pero este año pasado, ha sido un caos con tanta enfermedad, me matriculé en derecho y no he dado ni un palo al agua... me apunté al gim por un año y me han declarado cliente estrella por ser la más rentable en uso frente a pago. El año pasado tenía muchos planes que se han truncado) Me he puesto con mis cosas en casa en plan marujeitor... a este paso mi casa va a estar recuperada del ciclon del verano, con 3 mochilas y seis maletas hechas y desechas en cuestión de minutos... que todo eso es lo que he parado desde que me cogí (por fin) vacaciones, sin que intervenga otra persona salvo yo. Incluso he hecho un par de llamadas para que me saquen de paseo el proximo finde
Y tan digamos alegre, aunque esa no es la expresión pues alegre no estoy, estaba yo haciendo cositas y no sonámbula frente a la tele, que al hablar con un amigo mío he hecho una de las cosas que estaba teniendo cuidado de no hacer. Ha sido un shock, que me ha bajado los humos nuevamente. Que fácil es caer en los viejos errores. No, no es eso lo que deseo, lo que me había propuesto.
En fengh shui dicen que si quieres que tu vida cambie, cambia 27 cosas en tu casa y además las estoy cambiando, porque no quiero olvidar y repetir la misma historia una y otra vez. Elprota tu comentario iba cargado de mala leche, o a mí me lo ha parecido así... durante unos segundos me he preguntado si no eras uno de los que yo llamo cadaveres en mi armario. Esas personas a las que hice daño sin intención y me lo devolvieron en forma de guantazo que yo no entendí a santo de qué venía. Mas cuando eso ha sucedido me he revuelto como un gato llevandome lo que fuera por delante por parecerme injusto. Si es así te pido disculpas por lo que haya hecho, te lo digo sinceramente. Si no... pues supongo que te agradezco la crítica, je, aunque me ha sonado tan petulante como muchas de las que yo misma he hecho con sanisísima intención. Una cucharada de mi propia medicina. Está bien probarla de vez en cuando.
Hoy no voy a decir aprendido... pero si recordado algo que aprendí y que he estado apunto de olvidar... como tantas veces me pasa. Supongo que este post, para mí es algo así como un recordatorio perpetuo y público. A ver si no olvido ni me pierdo en divagaciones absurdas, ni excusas múltiples, como hasta ahora.
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